¿Qué haces si tus patas te invitan a jugar una pichanguita y tú no la heces ni con las canicas?
“Estoy lesionado”
Lesionarse justo unos días antes del partido es una salida clásica, y te permite dejar bien claro que conoces la redonda. Funciona mejor aún si te vendas la “parte afectada” y caminas arrastrando el pie. A nadie le quedará la duda.
“Nunca encontré la cancha”
Vestido como el deportista que no eres, te das un par de vueltas por tu jato y disfrutas de un buen ceviche. Cuando tus amigos te interrogan solo respondes, con cara de preocupación y lamentando haberte perdido, ¿Qué tal estuvo la pichanga?
Nos estamos quedando sin aerolíneas nacionales. Esa es la impresión que deja la noticia sobre la posible alianza entre la aerolínea peruana Aerocóndor y la empresa chilena Sky Airline, lo cual le permitiría a esta última volar con plena libertad en aire peruano. Una decisión que se entendería si se toma en cuenta que la empresa peruana actualmente afronta una crisis, al igual que otras aerolíneas nacionales y extranjeras, debido al alza del precio internacional del petróleo.
Como se sabe, hace algunas semanas atrás Star Perú y Aerocóndor suspendieron sus vuelos al interior del país. A partir de entonces, el Ministerio de transportes y Comunicaciones ha empezado a recibir ofertas de aerolíneas extranjeras para que operen en el país. Una de ellas, la aerolínea ecuatoriana Ícaro, y se esperan otros postores. La pregunta es ¿por qué el Gobierno no apoya a las aerolíneas peruanas que actualmente están en crisis? ¿No es una política de Estado incentivar el turismo nacional?, ¿Qué pasará con estas compañías si no reciben ayuda para continuar operando?
Por estos días ando medio melancólico, así que una buena dosis de Alejandro Sanz y otros cantantes confirman esa manía del hombre por torturarse -masoquismo puro-, y que en el fondo nos hacen conscientes de que somos humanos, con sentimientos, pasiones y decepciones. Y que nos gusta, ¿a ti no?
Esta canción es una de mis preferidas, me hace recordar a “B” mirándome con esos ojitos chinos que tiene, y yo preguntándole… Un concierto que nos deja una ilusión, envuelta en una promesa de eterna pasión, una esperanza pintada en un mar de cartón.
Esta es otra de mis predilectas. “Podrás llenar de oscuridad mis sueños, podrás faltar al juramento…
Es más fácil escribirlo que demostrarlo, podría desatar la tempestad, el huracán de mi garganta… El dolor cuando es por dentro es más fuerte y no se alivia con decírselo a la gente”.
Según el informe, el autor de la Ciudad y los perros fue un alumno cumplidor, aunque destacaba en Literatura, curso en el que obtuvo las máximas calificaciones. En general, la noticia indica que en conducta y Educación Física logró bajas calificaciones.
Durante la imposición del grado de Honoris Causa por la Universidad de Piura, Vargas Llosa rememoró la época en que estudió en ese grande colegio de paredes despintadas. “A mi me ha emocionado mucho verlo, lo quiero mucho, fue también un magnifico profesor, mío y de muchas generaciones de piuranos que estoy seguro lo quieren. Lo respetan y lo veneran como yo, pero además de buen profesor José Estrada Morales fue para mi un magnifico incitador en lo que se refiere a mi vocación literaria, él me ayudó a convencer al director del San miguel, que en aquel año, durante la Semana de Piura – en la que el Colegio San Miguel ofrecía siempre a la ciudad un espectáculo. El espectáculo que ofreciera ese año 1952 fuera una obra de teatro que yo escribí y que se llamaba, el nombre me ruboriza un poco: la Huida del Inca”.
Su paso por Piura, como el mismo señalara, le ayudó a formar su vocación literaria y se refleja en parte de su producción periodística, sobre todo en sus primeros libros, como Los Jefes o La casa verde. En el libro Los jefes hay un cuento, El Desafío, que pinta claramente el universo piurano y las aventuras y desventuras de Don Vargas Llosa por suelo piurano. Y que el abogado piurano Manuel Rosas recoge en una columna de opinión que escribió para El Comercio.
Según refiere Ricardo Chávez en su blog , hace poco se creó El Instituto Vargas Llosa en Piura, con la ayuda de varios ciudadanos amantes de la literatura. La finalidad del instituto es fomentar la investigación de la obra del escritor, una de las más influyentes en los últimos tiempos. Sin embargo, aún hace falta la ayuda de las autoridades piuranas para cumplir con todos los objetivos. Es compromiso de todos vanagloriar y rendir homenaje a un gran literato como es Mario Vargas Llosa.
Gracias a mi amiga Catalina pude descubrir a Pedro Guerra, el cantante español cuyas canciones son verdaderas creaciones de poesía, comparable solo a las de Joaquín Sabina o Silvio Rodríguez, quienes colaboraron en algunos de sus discos.
Escuchen esta canción, Deseo, es lo máximo.
Esta canción se llama Pasaba por aquí y tiene una letra preciosa. Escúchenla.
Ahora que estás ausente, sin tocar tus suaves manos ni sentir el aire de tus labios rozándome el cuello, siento que fuiste el azul sueño del cual nunca hubiera querido despertar, sino soñar, soñar y soñar que camino agarrado de tu mano, mientras reímos con tus ocurrencias, tus historias fantasiosas, mis contrariedades.
¿Aún quieres ser una chica sin ataduras, viviendo deprisa, sin responsabilidades?, aún eres la chica de ayer que me tiene loco, tan loco como cuando te contaba que quería ser un gran periodista y tú solo te reías y me decías que cumpliría mis sueños.
Y dónde quedaron las promesas de viajar juntos por el mundo, yo haciendo reportajes y tú como mi energía diaria, mi alimento cada mañana, pedazo de hostia, gota de agua, soplo de vida.
No me digas que ya te enamoraste del aquel chico que tanto insistía cuando tú me hablabas al oído y juntos mirábamos el cielo azul, echados en el jardín de tu casa, contando historias de terror, soñando con ser un par de pájaros que surcan libres los cielos.
Te escribí estas líneas, siempre a la volada, porque hoy tocaste mi corazón, y viniste a quedarte nuevamente en mi pecho desnudo, colmado de anhelos, que guarda la promesa que un día te hice y que solo tú conoces.
Este canción de Joaquín Sabina me recuerda a ti niña rebelde.
Ayer, que fue un martes pesado, al salir de la universidad y con los intestinos devorándose entre sí, fui a McDonald’s a comprarme una hamburguesa, y de paso saludar a Estrellita, una amiga que trabaja allí.
Mientras esperaba mi pedido, algo lamentable ocurrió. Un señor alto, de bigote, vestido con una camisa a cuadros canceló una hamburguesa con cincuenta soles. Estrellita, con tono amable le preguntó si no tenía sencillo. Esa pregunta fue el detonante de una serie de insultos contra los empleados: que eran unos estúpidos, incompetentes, la lista de adjetivos es larga. Mi amiga, que a esas alturas ya se había puesto del color de un tomate, solo me miraba. De pronto llegó el gerente, llamó a estrellita, quien luego de un rato regresó con los ojos rojos.
Recogí mi pedido y me fui, renegando contra el señor de la camisa de a cuadros, y el gerente de McDonald’s.
Al día siguiente que me crucé con Estrellita, le pregunté sobre el incidente. Entonces me pintó el verdadero rostro de Ronald McDonald’s, quien con su gran sonrisa intenta disfrazar una realidad deprimente. No es secreto que varias de estas franquicias han sido denunciadas por la falta de higiene en la preparación de sus productos o por la explotación de sus empleados, a quienes describen en su página web así: “McDonald’s da empleo a más de 700 jóvenes, los cuales comparten sus estudios universitarios con un trabajo flexible y agradable [...]”. ¿De qué flexibilidad hablan si sus empleados trabajan más de ocho horas, hacen amanecidas y encima no les pagan horas extras? Y ni siquiera son capaces de obsequiarles una hamburguesa que sobró. ¿De qué compromiso hablan?
Y si a esto le sumamos que toda la comida sobrante del día la arrojan a la basura mientras millones de niños se mueren de hambre en nuestro país. ¿De qué responsabilidad con la comunidad y la niñez hablamos?
Me sumo a la campaña iniciada por El Paki, JAG y Catalina denominada Colecta Anual de Lucha Contra el Cáncer, “Ponle Corazón”.
Esta publicidad peruana es muy buena y refleja los efectos multiplicadores de la solidaridad. Hoy, tú también pónle corazón. Este vídeo se llama “La magia de la solidaridad”
Con mucha razón y bastante furia - normal y comprensible en una afición que quisiera ver a su selección en un mundial, cantar el himno y sudar la blanquirroja en campos africanos- la hinchada desencadenó toda su rabia contra un equipo y un cuerpo de dirigentes a los que le pesa la camiseta.
El debate luego del 6-0 en Montevideo no solo ha alcanzado los diarios, sino también la cholósfera. Decenas de bloguers peruanos analizan el asunto desde distintos ángulos. Desde el tercer piso recuerda la goleada que Argentina nos propinó en el mundial de Argentina 78 , Fabricio Torres analiza la situación de la selección peruana -que por cierto, ayer mató todas sus aspiraciones de ir a Sudáfrica 2010. Ni el Señor de los Milagros nos ayuda esta vez-, Catalina ensaya una explicación a la goleada sufrida ayer.
Pero en este post no pretendo continuar lanzando dardos ni a los jugadores ni al cuerpo técnico. Cierto es que Chemo y toda la dirigencia del fútbol peruano debería renunciar por vergüenza -¿la sentirán?-. Tampoco pretendo dar fórmulas mágicas para reanimar el fútbol peruano, pues no existen.
Sin embargo, es bueno recordar que el Perú es el país del continuo ensayo. Acá las cosas se hacen aplicando la fórmula ensayo-error. Y esto no solo sucede en el fútbol, sino en todos los ámbitos. Si no nos gusta un técnico porque no nos hace ganar se le bota. Así de simple y fácil. ¿Cuántos técnicos ha tenido el equipo peruano en la última década? Seis: Francisco Maturana y Julio César Uribe, quienes dirigieron a la selección en las eliminatorias Corea y Japón 2002; Paulo Autori y Freddy Ternero comandaron el equipo rumbo a Alemania 2006, pero los malos resultados hicieron que el cargo recayera sobre Franco Navarro, quien fue sustituido luego por Julio César Uribe. Después llegó Chemo.
El problema surge desde la misma visión dirigencial que se tiene de un equipo. Para los peruanos, la solución más fácil es cambiar de técnico como de chimpunes, y así no funcionan las cosas. Si se piensa de esa manera nunca llegaremos a un mundial de fútbol. Habría que empezar a pensar con la cabeza fría que la recuperación de una selección de fútbol es un proceso largo. No se piense que un nuevo técnico lo arreglará todo, sino más bien que el trabajo continuo, respaldado por la hinchada y por la dirigencia, permitirá ir creando un cuadro sólido, más o menos estable y competitivo.
Es momento de reflexionar sobre el futuro del fútbol peruano. Metámonos en la cabeza que si queremos ver a nuestra selección en un mundial debemos empezar por trabajar desde ya. Las ligas menores están muy descuidadas, el nivel de competitividad es bajo, y del fútbol profesional ni hablar. Hace falta una reforma en el fútbol peruano. Olvidémonos de apostar por el entrenador salvador o los jugadores geniales. Esos no existen. Empecemos por explotar los recursos con los que contamos, por buscar la combinación, más o menos buena, de jugadores que, aparte de tener cualidades quieran la camiseta, la suden, la respeten y la dejen en alto siempre, ante cualquier adversario, en cualquier cancha o ante cualquier hinchada.
Este videíto es un mate de la risa. Sirve para olvidar la tragedia de ayer y pensar que con estas estrategias de los Huevos cartoons sí se puede.
No terminábamos de recuperarnos de la conmoción que causó el caso del ‘Monstruo de Austria’ cuando sale a la luz otra historia de terror, ocurrida esta vez en el país latinoamericano de Colombia.
Los calificativos le quedan cortos al zapatero Hernando Calderón, padre de María Edith, una valiente mujer que después de 30 años de sufrimiento recién decide exponer ante los medios su historia de horror. Un caso que causa impresión por la curiosidad del argumento, o mejor, por la complicidad de la madre de la víctima colombiana.
Acaso cabe en la mente de alguien tolerar la violación de su hija – podría ser también algún hermano o simplemente un familiar cercano- durante 27 años por su padre. No se supone que una madre cuida a sus vástagos como parte de su ser. ¿Cómo juzgar entonces a la madre de María Edith?
De otro lado, si tenemos en cuenta que según cifras, la mayoría de casos de violación en nuestro país ocurren al interior de las familias, y los victimarios son familiares cercanos, habría que preguntarse ¿cuál es la visión que tenemos de la familia? ¿Los jóvenes estamos conscientes de la actual crisis familiar? Pues este caso debería hacernos reflexionar sobre la familia, tu familia, mi familia.