Las novelas de Julio Verne, que nos permitieron viajar hacia mundos desconocidos, ya quedaron atrás. Ahora, sin necesidad de alucinar mucho, es posible estar cerca de espacios que en la época de los abuelos solo se veía en las pantallas de cine. Por ejemplo, El comercio ha informado que La NASA viene preparando para fin de año una travesía hacia la luna. Un viaje novedoso donde cada uno de nosotros –si quiere y se puede claro está – podrá enviar su nombre hacia ese inmenso ojo blanco de la noche. A los que participen se les entregará un certificado similar a este certificado-nasa
Hace años hablar de esto resultaba más difícil que hallar a la mamá de Marco, al igual que poder conectarse con personas del otro lado del mundo mediante redes sociales o programas tipo Hi5 o Facebook. Pero la tecnología ha permitido acercarnos cada vez más.
Y es sorprendente la rapidez con que estamos avanzando. Hace pocos días, un reportaje sobre la conquista del espacio, en The History Channel, planteó la edificación de un hotel en la luna. Parece que el hombre llegó al colmo de la conciencia con el tema de la contaminación ambiental, la destrucción de la capa de ozono, el calentamiento global y otros problemas que nuestro egoísmo y ambición han creado. ¿Será que tendremos que migrar? Quizá debamos empezar a buscar un nuevo hábitat y así asegurar la permanencia de la especie. No vendría mal una parcelita en la luna. ¿Qué piensas ustedes?